La importancia de las marcas de agua: Como, cuando y porqué

Isaac Abril 5, 2013 0
Marcas de agua | Wil C. Fry

Marcas de agua | Wil C. Fry

Las marcas de agua (o al agua), también conocidos como filigranas, es una técnica de marcaje del papel como medida de autenticidad y evitar falsificaciones. En uso desde 1282, sigue estando vigente a día de hoy sobre todo en la elaboración de billetes (dinero).

Una filigrana o marca al agua es una imagen formada por diferencia de espesores en una hoja de papel. El término filigrana se aplica también a las líneas verticales que se ven en ciertos papeles de embalaje.

Se utiliza para evitar la falsificación de documentos (documentos oficiales, por ejemplo), para mostrar la autenticidad del origen de algún papel o impreso, como adorno o como diferenciación entre diferentes fábricas de papel.

Filigrana hace referencia a las marcas que se ven a trasluz en distintos tipos de papel. Durante la época de la elaboración tradicional del papel, estas marcas, representadas por símbolos, iconos, escudos o logotipos, distinguían entre sí a los fabricantes. Suponen una información importante en la datación y procedencia de un libro.

Wikipedia

El tema de las marcas de agua dentro de la fotografía digital es uno de esos delicados y que levanta ampollas. Tiene defensores y detractores por igual y ambos tienen parte de razón.

En el campo de los detractores, aquellos que dicen que cualquier imagen que se publica en internet está expuesta a “uso ilegítimo”/no correcto y que por tanto, para que marcar las imágenes puesto que esto únicamente degrada la imagen publicada.

Por otro lado están los defensores que dicen que las imágenes se deben marcar precisamente por esa facilidad del “uso ilegítimo”/no correcto que tiene casi todo lo que se publica en internet.

Porqué

Si bien es cierto que todo lo que se publica en internet, en especial las imágenes, es muy fácil tomarlo y hacer un uso incorrecto o indebido de ello, y decir lo contrario es negar una realidad (que esté bien o mal es una discusión completamente distinta), no implica que como creadores queramos (o incluso debamos) marcar nuestras obras para que puedan ser identificadas como nuestras.

En ese punto es donde, personalmente, pienso que los detractores se equivocan. Siguiendo su razonamiento, ningún cuadro de, por ejemplo, Picasso o Dalí deberían estar firmados, al igual ninguno de los trabajos de Leonardo, bien sean artísticos o técnicos. Si vamos más lejos y miramos a nuestro alrededor, cuantos objetos de uso cotidiano podemos ver que NO tengan la marca del fabricante y/o el modelo del producto. Seguramente se puedan contar con los dedos de una mano y nos sobrarían dedos.

El otro día ponían en la televisión un programa de “tuneo” de coches. En este episodio en particular, el cliente era nada menos que Lucas Arts y el coche en cuestión tenia que estar personalizado con temática de Star Wars. Pues bien, en más de un lugar y de manera bien obvia se “firmaba” el coche con el nombre del taller.

Este es uno de esos casos en los que a la fotografía se ha tratado de forma distinta a casi cualquier otra modalidad de proceso creativo y hemos aceptado esto como lo establecido; siendo en la prensa el único apartado de la fotografía donde si que es habitual que las fotos estén firmadas y en algunos casos hasta es un requisito.

Si no entendemos que un cuadro esté firmado y debidamente atribuido a su autor… ¿porqué debe ser la fotografía distinta? ¿A caso la fotografía vale menos que otras formas de arte? ¿O los fotógrafos?

Es algo que está tan asimilado como “la norma” que hasta muchos prestigiosos blogs de fotografía no citan las fuentes de sus materiales gráficos.

Cuando

Muy sencillo: SIEMPRE.

Única excepción: cuando se trata de un trabajo para un cliente. Pero aún en este caso, deberían ir firmadas mediante metadatos.

Una cosa es compartir en internet algo como una foto (o una obra literaria o tema musical, por ejemplo) y otra muy distinta es que otros se apropien de dicha foto haciéndola pasar por suya o que se utilice esa foto en publicidad y el creador no obtenga la remuneración que le corresponde (numerosos son los casos de “grandes empresas” que han hecho esto).

Marcas de agua 19 | Isaac Garcia

Marcas de agua 19 | Isaac Garcia

Debido a la facilidad con la que nuestras fotos pueden aparecer fuera de las páginas donde las hemos publicado, ya sea una página personal o blog, redes sociales o redes sociales fotográficas, toma importancia el poder identificar nuestras fotos, no ya nosotros mismos, si no también las personas que las vean fuera de contexto.

Tomando como ejemplo la imagen anterior, se trata de una foto de una serie realizadas en un photowalk con licencia Creative Commons (CC BY-NC-SA 2.0) que alguien ha decidido saltarse publicando la imagen bajo “todos los derechos reservados”.

Por si no fuese suficientemente obvio que es la misma imagen, se puede ver claramente que ni siquiera se han molestado en eliminar los keywords de la propia imagen lo que “delata” sin lugar a dudas. Cuando se contactó con el usuario de esa cuenta de flickr (para que cambiase la licencia de “todos los derechos reservados” a (CC BY-NC-SA 2.0) y otorgase el debido reconocimiento al autor), la respuesta fue poner la imagen como privada.

En este caso en particular, la imágen está en alta resolución precisamente para que si a alguien le gusta, pueda usarla como plazca. Pero respetando la liciencia.

Marcas de agua 1 | Isaac Garcia

Marcas de agua 1 | Isaac Garcia

Siguiendo con usos indebidos, es relativamente habitual que la gente utilice imágenes para la cabecera de su blog. En ocasiones escalando a unas dimensiones que nada tienen que ver con las originales con lo que la imagen queda totalmente deformada. No es el caso de la anterior, pero lo he visto y sufrido.

Conservo en algún lado, un interesante intercambio de correos con alguien que no contento con usar una de mis panorámicas nocturnas, lo hacia encajandola en unas proporciones totalmente incorrectas con lo cual se veía la imagen deformada. Y como guinda, la estaban utilizando directamente de mi servidor (usando recursos que yo pago).

Marcas de agua 12 | Isaac Garcia

Marcas de agua 12 | Isaac Garcia

A veces es una galería completa lo que usan. En este caso, al haber un interés comercial detrás de las fotos, si que llevan una marca de agua más “intrusiva” en lugar de una mera firma. Aún así, cada imagen se puede apreciar sin “impedimentos visuales”.

Marcas de agua 4 | Isaac Garcia

Marcas de agua 4 | Isaac Garcia

Más preocupante es si lo hace un medio de comunicación y además no cita autoría de las imágenes.

Marcas de agua 7 | Isaac Garcia

Marcas de agua 7 | Isaac Garcia

Por supuesto, siempre hay quien sabe usar los recursos disponibles de manera correcta, como estas paginas que utilizan Panoramio para añadir imágenes relacionadas con una lugar u hotel.

Marcas de agua 5 | Isaac Garcia

Marcas de agua 5 | Isaac Garcia

Marcas de agua 3 | Isaac Garcia

Marcas de agua 3 | Isaac Garcia

Marcas de agua 2 | Isaac Garcia

Como

El como se aplica la firma o marca de agua a nuestras imágenes depende mucho de nuestro flujo de trabajo y sobre todo, de nuestro volumen de publicación. No es lo mismo si publicamos ocasionalmente dos o tres imágenes que varios cientos en una semana. En el primer caso, se podrá hacer de manera manual o semi-manual, mientras que en el segundo forzosamente deberá ser de forma automatizada.

A continuación veremos varias formas de llevar esta tarea a cabo con tres programas distintos.

En Lightroom se pueden añadir firmas o marcas de agua cuando exportamos las imágenes. Esto es lo ideal puesto que nos ahorramos tiempo, esfuerzo y perdida de calidad al no tener que procesar más de una vez las imágenes.

La primera forma es, y la preferente al no ser necesario otro producto adicional, la propia funcionalidad de Ligthroom para hacer esto. Nos permite elegir entre firma de texto o imagen. Si elegimos texto, podremos configurar la tipografía, el estilo, alineación y color del texto, además de si queremos que tenga sombra (y varios paramentros sobre ésta), la opacidad, tamaño y posicionamiento del texto. Si por el contrario optamos por aplicar una imagen, las opciones disponibles se simplifican.

A pesar de que Lightroom ofrece esta funcionalidad de serie, el plugin LR/Mogrify 2 ofrece mayor control y funcionalidades, a la vez que resulta más fácil de usar.

La segunda forma es añadir la firma en Photoshop, y exponemos tres opciones. La primera opción es hacerlo manualmente, imagen por imagen. Obviamente, a poco volumen de publicación, deja de ser cómodo o rápido. La segunda opción es hacerlo de manera semi-manual. se hace igual que en el caso anterior, imagen por imagen, pero crearemos una acción (como los macros de otros programas) para colocar la firma en el lugar deseado. La tercera opción es tomando esa misma acción y ejecutarla por lotes a un grupo de imágenes.

Por último, podemos usar uno de los muchísimos programas que hay disponibles para redimensionar y realizar otras operaciones a las imágenes que además permiten añadir firmas o marcas de agua. En este caso en particular recomendamos FastStone Photo Resizer por su sencillez y versatilidad. A parte de lo típico como cambios de tamaño, conversiones de formatos o renombrar por lotes (y añadir firmas, obviamente), permite guardar las configuraciones, con lo que podremos crear distintas acciones y cargarlas posteriormente según las necesitemos. Es muy similar a las acciones de Photoshop.

Estos tres métodos expuestos no son para nada los únicos que hay, y como se suele decir, para gustos hay colores. Ahora bien, cuanto más simples y menos tiempo nos hagan perder, mejor. Si tienes un método que sea más fácil o rápido, por favor no dudes en contarlo en los comentarios.

Foto | Wil C. Fry

Para más información sobre copyright, derechos de autor y propiedad intelectual recomendamos el Convenio de Berna.

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